El videoclip Bad Romance de Lady Gaga gusta y me gusta por varios motivos.

Primero: la canción que ha sido todo un éxito y no es de extrañar. Con un ritmo pegadizo y muy bailable, es normal que no se haya dejado de escuchar en todos lados.

Segundo: la historia que cuenta el video. Una historia que parece complicada y triste, pero que termina con un final “feliz”.

Tercero: una realización y planificación minuciosamente medidas y cuidadas.

Cuarto: el peculiar estilo de Lady Gaga, que se nota en todo; desde el vestuario hasta las coreografías… todo.

¿El resultado? Un videoclip espectacular, como éste.

Advertisement